Domingo en la noche

Recuerdo ese silencio entre los dos

era un joya, aparecía y desaparecía todo el tiempo

era sencillo y sincero

la forma en que nos acompañábamos sin decir mucho

la manera de jugar con la costumbre y lo sorpresivo

de inventarnos y reconocernos de a poco

como si fuéramos desconocidos de otras vidas

y cómplices absolutos en esta.


Hoy recuerdo esos domingos en la noche

llenos de pensamientos trascendentes y sueños

creo que me hizo falta soñar tanto como tu

los sueños requieren alas amplias, a pensar de que se vuele bajo

Hoy recuerdo esa complicidad entre nosotros

la forma de hablar en la oscuridad y la luz,

sin embargo, ya fue suficiente de recuerdos, 

es hora de dormir

Tal vez mañana nos encontremos de nuevo después de este silencio

Comentarios